Historia


   (Texto Original)

B A L N E A R I 0  "E L  R A P 0 S 0"

Aplicaciones terapéuticas de sus aguas y lodos.

E S T U D I O

del Médico Director Dr. J. García Pérez.

Ayudante de la Cátedra de Electrología y Radiología en la Facultad de Medicina de la Universidad Central.

Madrid, junio de 1.928

POR QUE ESTE FOLLETO.La Fundadora, doña Fernanda Durán...

    Hace tres años, desde que por Real Orden fue declarado de utilidad pública el Balneario "El Raposo". La Dirección General de Sanidad, me ha venido honrando con el nombramiento de médico director de dicho Establecimiento. Y las observaciones y los estudios que he practicado durante este tiempo en sus aguas y en sus lodos, los resultados obtenidos con sus aplicaciones y las sorprendentes curas que en mis enfermos se realizaron, han llevado hasta mí el convencimiento del valor terapéutico de dichos lodos y aguas y el deseo de exponer en este folleto, breve guía del Balneario, los hechos clínico mas sobresalientes que he observado.

COMO SURGIÓ "EL RAPOSO"

    Fue el año 1.860 cuando, un hecho casual, hizo fijar la atención de las gentes en las aguas y lodos de lo que hoy es Balneario. Y fue debido a un animal, a una ,"cochinita" que tenía inflamadas las articulaciones de los miembros y que, imposibilitada de todo movimiento, no pudo seguir a la piara que cuidaba el guarda de una extensa finca a la que entonces pertenecía el valle de -El Raposo-. El guarda que tardó un día en darse cuenta de la desaparición del animal, salió en su busca y observó que, rezagada, quedó tumbada en una de las charcas del arroyo que atraviesa el valle y estaba cubierta de lodo. Creyéndola muerta la zarandeó y fue grande su asombro al ver que, apenas instigada, se levantaba con gran soltura y agilidad; y desde entonces desaparecieron en la cochinita todos los síntomas de enfermedad. La noticia cundió de boca en boca y aunque la desconfianza era grande, los habitantes de los cortijos inmediatos y de los pueblos comarcanos empezaron a utilizar aquellas aguas de las charcas para bañar en ellas a toda clase de animalesFachada lateral del Hotel en el año 1925 inutilizados por el reuma. Y todos se curaban o encontraban gran alivio. Y es por esto del animal allí curado, que estas aguas de "El Raposo" se llamaron de "La Cochinita". Los hechos eran tan evidentes, tan poderosos los medios curativos de las aguas, que bien pronto la desconfianza se trocó en certeza y ya no fueron solamente animales los que sanaron; sino que numerosas personas, atacadas de dolores, quisieron también probar la virtud de las aguas; y como los resultados eran siempre satisfactorios, de año en año fue mayor el número de enfermos que acudieron a La Cochinita, en busca de su curación, y al fin, notoriamente, proclamado por todos, aquel lugar adquirió fama y sus aguas fueron consideradas como un remedio eficaz para un sin fin de padecimientos, y, en especial, para las manifestaciones dolorosas e inflamatorias.

Pero faltaba una persona que se interesase en dotar aquel valle de medios que permitiesen obtener de las aguas todo su rendimiento curativo con mayores comodidades, ya que hasta entonces y faltos de otros, veíanse obligados los pacientes a bañarse a la intemperie y en las charcas que ellos mismos hacían en los arroyuelos. Y en el año 1886, Don José Hidalgo, deseoso de reportar a la humanidad el bien que más tarde ha logrado proporcionarle con su obra de entonces, mandó construir en aquel lugar unas casitas que sirvieran de albergue a los bañistas. Construyó las primeras pilas, y, en fin, dio principio a las obras más precisas para que pudiese funcionar -El Raposo-. Al fallecer Don José Hidalgo su viuda, Doña Fernanda Durán, continuó la labor de su esposo con más celo, si cabe, que él lo hiciera, pues era tal la bondad y la generosidad de esta señora caritativa, que el número de necesitados, casi todos pobres, aumentó extraordinariamente, acudiendo a "El Raposo" en busca del alivio de su mal y del socorro para su vida.

Fachada Principal del Hotel en el año 1925El año 1921 ocurrió un hecho de gran importancia. El Sr. Alonso (Don Pedro) hermano del que fuera gerente del Balneario, Don Julio Alonso Cardero, médico de Medina de las Torres, se, encontraba afecto de reumatismo articular agudo con lesiones de endocarditis. El Dr. Alonso, que había oído hablar de la virtud de las aguas de "La Cochinita" aconsejó a su hermano unos baños y fue tal el resultado obtenido, que convencido ya sin reserva alguna de las propiedades de aquellas aguas, se puso al habla con Doña Fernanda y acordaron la constitución de la Sociedad Alonso e Hidalgo S.R.C, sociedad que explotaría en lo sucesivo aquellas aguas dotando el lugar de cuantas comodidades fueron precisas a todo Balneario. Y se construyó el hotel y nuevos cuerpos de pilas, y entonces funcionó como Casa de Baños, hasta que en 1926 fue declarado por Real Orden de Utilidad Pública y considerado como Balneario.

Y SE ENCUENTRA .......Recorte de prensa de mediados de siglo...

En un valle muy abierto, el valle de "El Raposo", se levanta el edificio del Hotel y unas casitas construidas para alojamiento de los bañistas de modesta posición social.

En comunicación con el hotel se halla el cuerpo de pilas para baños calientes. Y en el mismo lecho del arroyo que atraviesa el valle, viéndose manar el agua de su fondo, se han construido las piscinas para baños fríos.

En Diversos departamentos anexos al Balneario, se están construyendo salas para aplicaciones de lodos, instalaciones de chorro para duchas, inhalaciones, etc.

La alegre campiña que rodea al Balneario, está poblada de eucaliptos, de viñedos, chopos, acacias, olivos, etc. Un hermoso parque rodea el establecimiento. Y el confort del hotel, dotado de todas las comodidades modernas, proporciona a los bañistas el mayor bienestar durante la permanencia en el Balneario.